Cuando el drama no termina
Teresa(nombre ficticio),era una de mis compañeras en mis años de colegio, era muy extrovertida, le encantaba ser el centro de atención, coqueta y a simple vista el alma de la fiesta. Siempre rodeada de admiradores, se comportaba de forma muy seductora, todas nos preguntábamos si la fiesta nunca terminaba para ella, claro eso era en los momentos buenos. Teresa tenia constantes cambios en su estado de ánimo sobre todo si las cosas no salían como ella quería, para lo cual tendía a manipular a todo el mundo, tenia arranques de ira, era muy impulsiva y tendía a exagerar y sobreactuar todas las situaciones